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Psicóloga especialista en Autoexigencia y Perfeccionismo en Colmenar Viejo

Cuando nada de lo que haces parece suficiente, descansar genera culpa y sientes que no llegas.

  • ¿Te esfuerzas mucho, pero rara vez sientes satisfacción de lo que consigues?

  • ¿Sientes culpa cuando paras, descansas o dices que no?

  • ¿​Te comparas demasiado con aquellos que sientes "por encima" de ti?

  • ¿Sientes ansiedad aunque “todo vaya bien”?

  • ¿Los errores te pesan enormemente, y tus logros los das por hecho?

¿Qué es la Autoexigencia y por qué cuesta soltarla?

La autoexigencia suele desarrollarse como una estrategia para adaptarnos a contextos en los que sentirnos valorados, aceptados o seguros dependía de hacerlo “bien”, no fallar o cumplir expectativas. En contextos en los que se nos enseñó a que las cosas se hacían de esa manera.

Por ello, la autoexigencia y el perfeccionismo son respuestas aprendidas.
 

El problema aparece cuando esa exigencia se vuelve rígida y constante, y empieza a ocupar demasiado espacio en tu vida.

Con el tiempo, puede generar:

Ansiedad y Estrés crónico: una sensación de tensión y alerta constantes.

Incapacidad para disfrutar: los logros, los pequeños detalles, del descanso, del tiempo libre.

Aparentar por fuera que todo está bien, pero por dentro sientes agotamiento y desesperanza.

Muchas personas entienden racionalmente que se exigen demasiado, pero no logran dejar de hacerlo. Y eso no es falta de voluntad: es porque la autoexigencia suele estar profundamente integrada a nivel emocional y corporal.

Cómo la Autoexigencia afecta a tu vida

A nivel emocional:

Ansiedad constante o sensación de estar “en deuda”.
Culpa al descansar o poner límites.
Miedo a equivocarte o a decepcionar.
Dificultad para sentirte suficiente, incluso cuando logras cosas.
Aislamiento, conflictos, o una sensación de soledad, incluso estando en compañía.

En las relaciones:

Tendencia a responsabilizarte de todo.

Dificultad para pedir ayuda.

Sensación de no poder fallar frente a los demás.

Relaciones marcadas por la complacencia o la tensión.

En las tu cuerpo y en tu salud:

Cansancio persistente

Tensión muscular

Problemas de sueño

Síntomas físicos relacionados con el estrés

Autoexigencia, ansiedad y estrés: un círculo difícil de romper

La autoexigencia rara vez aparece sola.
Con frecuencia está muy ligada a la ansiedad y al estrés, formando un círculo que se retroalimenta:

 

Cuanto más te exiges, más ansiedad aparece.
Cuanta más ansiedad sientes, más intentas controlarte exigiéndote aún más.

Por eso muchas personas llegan a terapia por ansiedad o agotamiento, y descubren que la raíz del malestar tiene que ver con cómo se relacionan consigo mismas.

Si quieres profundizar más en este tema, puedes ver también la página de Terapia para la ansiedad.

Cómo trabajo la Autoexigencia en Terapia

Mi forma de trabajar es integradora e informada en trauma, lo que significa que no buscamos simplemente “pensar diferente”, sino entender y acompañar lo que ocurre a distintos niveles.

En terapia trabajamos, entre otras cosas:

El diálogo interno y la relación contigo.

La regulación emocional y del sistema nervioso.

El miedo al error, al rechazo, al descanso o a decepcionar.

La conexión con tus necesidades reales.

Formas más amables y flexibles de exigirte.

No se trata de forzarte a cambiar, sino de crear un espacio seguro desde el que puedas empezar a aflojar sin sentir que la situación se te va de las manos o con miedo a irte al extremo contrario.

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